martes, 25 de febrero de 2014

Próxima parada, Sevilla, salida hacia el Maratón


De Madrid a Sevilla

Viernes 21 de febrero

¡Qué nerviosa estoy! No consigo casi ni comer, solo deseo estar ya sentada en el Ave a las 5 de la tarde, camino de Sevilla, pensando que estoy un poco más cerca de lo que será, sin duda, una gran vivencia con el Equipo Drinking Runners y otra nueva experiencia como maratoniana. Revisé anoche todo el equipaje (por segunda vez), con la lista en la mano nuevamente; hoy miro hasta tres veces si llevo lo principal: las zapas, el pulsómetro, la camiseta, los geles… me empiezo a parecer a Jack Nicholson en “mejor imposible”.

Cuando un grupo de maratonianos nos encontramos, como en esta ocasión, en la estación de Atocha, la primera frase que cruzamos es: ¡qué nervios! Así me encuentro con Lolo, el único que andaba de momento por allí. Al rato comienzan a llegar el resto de compañeros (con mujeres y niños algunos), ya suben en plan fiesta la rampa hasta esta segunda planta. Entre risas, abrazos, charla… los nervios se van diluyendo. Hasta que, como por contagio, nos vamos emocionando y algunos nos miramos pensando que de un segundo a otro nos vamos a poner a llorar. 


Llega Manuel Fernández, que ha tenido que renunciar por esta vez a su reto, para desearnos suerte. Al poco aparece Nines Ortega, para entregarnos los billetes del Ave. Se la ve un poco tensa, ella que pensaba encontrarse con adultos y encuentra un patio de colegio en plena ebullición, no para de gritar nombres y no le hacemos mucho caso, gracias a que Javier Bernal, y su vozarrón, la ayudan. Tener el billete en la mano es un nuevo momento de nervios, deseos de marcharme, temor, dudas… ¡muchas sensaciones en pocos segundos! Funciona como un relajante perfecto subir al tren, sentarme y notar que nos movemos. ¡Allá vamos, Sevilla!


El viaje, los que conocéis al grupo, os lo podéis imaginar. El camarote de los hermanos Marx no es nada para lo que montaron algunos durante el viaje: Alberto Barrantes, Javier Bernal, Carlos Mascías… dirigiendo el descontrol.

A las 19:35 ya estamos en Santa Justa. Ese bajarnos del tren con Barrantes megáfono en mano, al ritmo de paso de Semana Santa, dirigiéndonos hacia la salida gritando y la gente mirándonos, sin saber muy bien si éramos algún grupo de perturbados o de esas bromas que se montan las teles para conocer la reacción de la gente.

Nos espera en la Estación Laura Laserna de Viajes el Corte Inglés, un encanto de mujer, se la veía muy integrada en este grupo de locos, creo que nunca habrá tenido a nadie que le haya sacado los colores desde el primer segundo, nada más subirnos al autocar. Me sigo riendo al recordar a Pablo, megáfono en mano al decir: “Laura saluda al grupo”, y los muy gansos preguntando ¿qué has dicho que salude o que se desnude? Y todos a gritos “¡que se desnude, que se desnude…!”. Otra, en ese momento pide al conductor que pare, o se baja en marcha, pero aguantó y con su mejor sonrisa.

La entrada en el hotel Tryp Macarena, a las 20:15 horas, también fue memorable, por supuesto, lo hicimos a grito de megáfono, con Alberto sembrando el miedo entre el personal del hotel.


Las habitaciones estaban muy bien, amplias, con un baño muy completo. En general el hotel muy bonito.





























¡Qué tranquilidad encontrar sobre la cama el Dorsal y la bolsa del corredor! Dormir con ese pedazo de papel en mi poder fue lo que me dio la seguridad y la tranquilidad que durante dos largas semanas me habían faltado.

Pablo había acordado con el sevillano Juan Manuel Sánchez que nos buscase un sitio cerca del hotel para cenar el viernes por la noche. Terminamos todos en el restaurante El Muelle, en la Plaza de la Alameda de Hércules, tapeando, charlando, creo que de correr, pasando la primera noche sevillana. Una parte nos fuimos a dormir temprano; otra, disfrutó algo más de la noche y su ambiente. Juanma, ya te iré informando de las carreras chulas de Madrid, para que cumplas tu reto de correr aquí este año.


Allí desvirtualicé a uno de los Drinking Runners, Daniel Fuentes Cruces y a Leticia Teboul. ¡Qué gran pareja! ¡Cómo me habéis gustado! Espero de verdad, Dani, que puedas venirte a correr a Madrid en alguna ocasión que tener a algunos miembros del Equipo lejos es triste, principalmente en las carreras en las que estamos casi todos y vosotros tenéis que vivir el momento sólo por las fotos y nuestras crónicas.

Sábado 22 de febrero

Acordamos desayunar en el hotel temprano, a las 10 nos recogía el autocar para llevarnos a la Feria del Corredor que este año tenía lugar en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla (FIBES). El comedor se encontraba muy silencioso, hasta que bajamos el bullicio, las risas, las voces… En esta ocasión, incluso más jaleo, era el cumpleaños de Lolo y no sabéis cómo cantan estos tíos a las 9 de la mañana ¡pulmones tienen de sobra!


Nos fuimos a la Feria, a disfrutar del ambiente previo al maratón y por supuesto, al stand que Drinking Runners tenía allí para recoger #kmsXalimentos. ¡Cuántas desvirtualizaciones! Es increíble la gente a la que puedo conocer desde que creé mi cuenta de twitter. Lo más emocionante es reconocer en esas caras a verdaderos amigos, que por primera vez salen de la pantalla y me doy cuenta de todo lo que sé de esa persona, de todo lo que tenemos en común, por tantas charlas a través de las redes. Gente que llegaba agradecida a Vinilo FM, por todo lo que está haciendo por los corredores populares a través de esa emisora. También hubo quien pasaba, miraba la bandera, leía… y se notaba que no estaba muy al tanto de quiénes éramos ni conocía el proyecto. Eso quiere decir que tenemos que dar mucha más guerra en las redes. Me sorprendió un chico que comentó que en Sevilla no se le había dado mucha publicidad a la recogida de alimentos.




Y allí estaba David Rodríguez, quien nos ha acompañado en esta aventura, con paciencia infinita tras la cámara, su cara alegre y esa sonrisa eterna, para que en nuestro paso por su Sevilla tengamos fotos y recuerdos imborrables, y así, cuando la memoria ya no ande tan fresca, podamos revivir nuevamente nuestro maratón.




En la Feria, Rafa Vega daba una charla a las 12 y firmaba ejemplares de “Efecto Maratón”. ¡Qué alegría verle nada más entrar! Cuando digo maratoniano, siempre pienso primero en él, porque con cada una de sus palabras vende estos 42 kms. mejor que nadie, incluso diría que él está enamorado del maratón.


A las 6 firmaba ejemplares nuestra compañera Alma Obregón. ¡Qué tirón tiene esta mujer! No hay nadie que no la conozca, que haya visto alguna de sus recetas. Las colas son increíbles.


La mayoría pasamos de acudir a la comida de la pasta organizada por el Maratón también aquí en FIBES. Eran tres turnos y había que comer en una hora para dejar paso a la hora siguiente, demasiadas prisas, cuando lo que deseamos es tranquilidad y relajarnos para el gran día. Al final comí con Rai en un italiano, El Jueves, en la calle Feria. Allí hablamos de mucho más que de correr, y, como siempre que coincido con él, fue una comida muy amena.

Después me fui a caminar un rato y a ver algo de la ciudad, a concentrarme, decidir mi estrategia, cómo afrontar al día siguiente este nuevo reto y sobre todo a poner en rodaje la cabeza y programarla bien, sin fallos, porque las piernas hacen lo que pueden, pero la de arriba tiene que funcionar, no queda otra.





Desde por la mañana habíamos acordado cenar en el hotel, mover y coordinar a tanta gente es complicado, así cada uno se subía a dormir cuando considerase conveniente.

La cena fue apoteósica, el resto de los clientes no sé qué pensarán de nosotros, a mí me pareció que es la forma en la que un Equipo debe vivir un maratón, soltando adrenalina y nervios entre risas. Esos gritos de: “¡que llega el líder!, ¡oh líder, oh líder! y cosas similares nunca se olvidan. La comida tipo buffet, pasable, aceptable. La compañía sobresaliente, con matrícula de honor y medalla honorífica. A poco más de las once la mayoría nos subimos a dormir. Esa noche también hubo quien se quedó en el bar alargando las horas del sábado.


Domingo 23 de febrero

¡Por fin llega el día de correr el Maratón de Sevilla!

No habréis pensado que iba a contar todo así de una atacada. Habría sido demasiado. El Maratón merece un post único, largo, y días de meditarlo, crearlo y darle luz. El tiempo que tarde en tener vida dependerá de cómo fluyan los sentimientos y de cuántas veces tenga que dejar de escribir porque las lágrimas me impiden leer lo que va apareciendo en la pantalla.


Hasta muy pronto.

Saludos, abrazos, besos,



María Caballero

@MCG66Madrid

3 comentarios:

  1. Precioso, la verdad que mi primera maratón la preparé sólo. Fue, como no podía ser otra, en mi tierra, Sevilla. Se me hizo eterna, se me atravesó el muro, comencé muy fuerte y tenía sólo 22 años. Aún así acabé.
    Coincido en todo lo que hablas pre-maratón. Yo también venía de Madrid porque estaba trabajando allí. Llegar a casa y que tu madre sin tener idea de nutrición, te hinche a hidratos porque tienes que estar fuerte, tu padre que te preguntas que si no es mucho. Uff nervios de sobra.
    Y antes que te des cuenta, estás ahí, empezando a correr. En mi caso sólo toda la carrera.
    Carrera que pasaba por la esquina de mi calle, vecinos gritándome y dándome ánimos. Precioso e increíble.
    Recuerdo la ayuda de ese hombre muy mayor que hizo posible que yo acabara mi primera maratón. Que entrase en el Estadio Olímpico tal y como lo hicisteis vosotros. Buscar a mis padres en la grada y verlos, decirle, ¡lo he hecho, lo he hecho!. La verdad que tu primera maratón siempre es inolvidable.
    Esas sensaciones volvieron a mi cabeza contigo y con vuestro grupo.
    Sé que mi madre no volverá a estar en la grada y que cuando termine mi próxima maratón me acordaré muchísimo de ella. Al igual que sé que me encantaría correrla con vosotros, con vuestra familia de los drinkingrunners, para mí sería un honor.Me habéis llegado muy hondo.

    Gracias por recordarme tantas cosas con este post y esperaré ansioso a leer el de la carrera.

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  2. Respuestas
    1. Se me erizan los pelos de la nuca leyendo esta entrada María, así como con la mayoría de las imágenes... No puedo esperar para leer tu crónica, aun cierro los ojos y me siento en mitad del tropel humano, corriendo por las calles de Sevilla... ha sido una experiencia increíble, tengo muchísima curiosidad por saber como la han vivido los demás corredores =)

      ¡Un abrazo desde Málaga campeona!

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