Madrid,
18 de octubre de 2015 – 10:00 horas
Llevamos varias semanas en las que los domingos no nos libramos de la lluvia. Tras un sábado de diluvio y tormenta, la Media de Fuenlabrada estaba bastante amenazada de ser pasada por agua. Madrid amanece triste, fresco, con mucha humedad, y su cielo hace que constantemente lo mire, lo estudie y le pida que, al menos, si tiene que tocar, sea una lluvia fina, agradable….
Es la primera vez que
participo en esta carrera, antes no me la había planteado porque el comentario
general que le dedican quienes la conocen es que es dura, y al ser un circuito
de dos vueltas, que transcurre por el recinto de la Universidad Rey Juan Carlos,
el barrio del hospital y el barrio de Loranca, se puede atragantar un poco.
Como este año necesito una prueba de esta distancia a un mes del Maratón de
Valencia, es una buena opción.
El precio de esta Media han
sido 14€. La bolsa del corredor consistía en una camiseta técnica de manga
larga.
Los dorsales se podían recoger en la Feria del Corredor los días previos
y el mismo domingo, hasta una hora antes de comenzar. A mí me hicieron el favor
de recoger el mío el sábado, Alicia Mahíllo
y Héctor Hernández.
El Club de Atletismo de
Fuenlabrada, de cada inscripción, donará 0,50€ al proyecto Enganchados, de la
Fundación “El Alto” en colaboración con el Hospital Universitario de
Fuenlabrada. Su web.
El avituallamiento al final
de la carrera es el siguiente:
Tanto la salida como la meta
se sitúan en la pista de atletismo del Estadio Raúl González Blanco, de la
Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada.
No conozco la zona, solo he
estado un par de veces aquí y nunca he pisado esta Universidad. Alicia y Héctor
me esperan y mientras nos ponemos al día de nuestras vidas, llegamos a la
entrada de la pista de Atletismo, donde conozco al resto del equipo de “Running
Fuenlabrada”, al que pertenece Alicia.
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Correr para apoyar y darle visibilidad al Reto Dravet es muy sencillo, solo hay que solicitar la camiseta morada en la Web, es gratis. |
Al poco tiempo llega Sergio Peñas y una vez que tenemos bien
recogido el momento en varias fotos podemos dejar las mochilas, pasar por el
baño e ir localizando un buen lugar para tomar la salida.
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Curioso que solo vendan cosas para ciclistas |
Héctor, Sergio y yo nos
situamos muy cerca del arco, al estar mezclados los corredores de los 10Kms y
la Media es preferible ponernos delante, más atrás va a ser complicado avanzar
los primeros kilómetros tras el pistoletazo.
De momento, temperatura
agradable para correr, ni rastro de la lluvia, aunque la intensa humedad
promete acompañarnos todo el recorrido.
¡Comenzamos! Héctor y Sergio
se desmarcan. Creía empezar tranquila y descubro que el Km1 ha caído a poco más de 5 minutos. Me he contagiado demasiado
con los que llevo delante. Trato de encontrar mi ritmo y no desgastarme tan
pronto. Los primeros kilómetros son ligeros desniveles, constante subir y bajar
que ahora no se llevan mal del todo, aunque más adelante las piernas lo notarán
y más cuando retomemos el mismo camino en la segunda vuelta. Hay demasiadas
curvas que tomar, corriendo en un carril muy estrecho que nos obliga a muchos a
subirnos a las aceras por falta de espacio, lo que no me gusta nada, en 21kms
se puede pagar también este ascenso/descenso de bordillos.
En el Km3 ligeras bajadas que permiten ir descansando de los ascensos del
principio del circuito. Ya llevo la ropa pegada por la humedad, comienzo a
notar el pelo empapado, sudar abundantemente se vuelve algo constante. Entramos
en el Parque del Lago de Loranca, con barro, más humedad que sobre el asfalto y
temperaturas más bajas. Algunos corredores se detienen por esta zona, la
mayoría por calambres.
Llega el primer
avituallamiento en el Km5, para mí
es pronto para beber, aunque agarro la botella que me tienden los voluntarios,
sé que la humedad me puede llevar a una deshidratación y trato de ingerir agua,
incluso sin sed, en este primer tramo. El Paseo de Loranca se hace largo,
interminable. Ese carril bici hay que lucharlo de verdad, es un ascenso ligero
que me baja el ritmo. Lo mejor es correr frente a los bloques de unas
urbanizaciones. Los críos, frente a la verja, han encontrado una buena
diversión para esta mañana y no paran de animarnos a gritos, o haciendo sonar
alguna trompeta.
Del Km6 al 7,5 llega la subida
más pronunciada. Nos hemos ido dispersando, los corredores vamos menos
agrupados, comienza a ser más cómodo correr. El Arroyo de Fregacedos concentra
mi atención a ratos, se me van quedando heladas las manos.
Desde el cartel del Km9 se escucha todo lo que sucede
dentro del Estadio. Pasamos por delante de la entrada. Continuamos y giramos al
final del edificio a la izquierda, para completar un poco más adelante esta
primera vuelta.
En el Km10 otro avituallamiento. Ahora sí que se agradece. El agua está
fresca. Pese a lo mojada que voy me tiro agua encima, sobre los brazos, la
cara, el calor me está pesando. Los voluntarios en esta carrera son muy
jóvenes, unos apenas 13 ó 14 años. Nos animan sin parar, algunos incluso nos
chocan las manos, gritan nuestro nombre al leerlo en el dorsal.
La segunda vuelta es igual,
la única diferencia el cansancio de estos 10 kilómetros sobre las piernas.
Sobre el Km11,5 descubro a Pedro, por sorpresa, situado
solo en medio del asfalto, la mañana no invita a que la gente esté por la calle
animando, en pocos puntos encontramos público.
En el Km12 sigo practicando beber sin verme obligada a bajar demasiado el
ritmo. También llega el momento de hacer lo mismo con las pasas, siempre entran
bien, se tragan de forma sencilla, apenas sin masticar. Los frutos secos me
preocupan más, principalmente cuando la garganta va muy seca, los muerdo y remuerdo
y noto que me obligan a consumir más agua de la que deseo.
En el Km15 empiezo a adelantar corredores. Se van quedando detrás y no me
vuelven a pasar. Me siento bien y es el momento de mejorar el ritmo.
El Km 19 me parece pesado, interminable, es una calle muy larga, con
pinta de estar cerrada al final. Lo bueno es ver a los compañeros más
adelantados de subida hacia el final de la Media. Algunos ya la han terminado y
están aquí animando a los que seguimos corriendo.
Por fin el Km20, ya solo queda llegar hasta el
Estadio, nuevamente, rodearlo, y entrar para correr los últimos metros hasta completar
la Media. Sergio Peñas me está esperando para terminar juntos, ya no se irá con
su mejor marca, yo tampoco, no sirve matarnos. Hay un tramo en el que corremos
en hilera, vamos muy distanciados unos corredores de otros. Pisamos la pista, corremos
lo más rápido que podemos, aquí sí que hay bastante público que nos grita y
aplaude al vernos llegar fuertes, sonrientes, empapados… Solo veo a Alicia, chilla
mi nombre con tanta fuerza que su voz sobresale de la del speaker.
Al reencontrarnos todos
estamos contentos, tanto los de los 10kms como los que hemos completado los 21
y pico. Sabemos disfrutar.
Saludos, abrazos, besos,
María
Caballero
@MCG66Madrid