Madrid,
21 de mayo de 2014
A los que lleváis ya tiempo
corriendo no os voy a descubrir nada nuevo. A los que os estáis iniciando, si
estas pocas líneas os ayudan a reafirmaros de que realmente habéis tomado una
buena decisión y os motivan a seguir, será genial.
Hace unas semanas, Decathlon
me preguntó si como bloguera me apetecía escribir algo para apoyar la campaña
que acababan de lanzar en Twitter con el hashtag de #CorrerNoesSoloCorrer, me parecía bueno reflexionar sobre lo que me
gusta tanto hacer.
En esta campaña, de forma
acertada, los protagonistas de su vídeo no son actores, son corredores como
muchos de nosotros y nos cuentan qué significa para ellos correr. Puedes verles,
conocerles, e incluso interactuar con los protagonistas del vídeo a través de
este enlace:
Un buen día te levantas,
decides que deseas cambiar algo en tu vida y recurres a algo tan sencillo (en
apariencia) como ponerte unas zapatillas y comenzar a correr, como esa gente
que ves a diario por la calle, por los parques y a la que en realidad no le
prestabas nada de atención hasta que te ha picado el gusanillo del running y
empiezas a observarles con atención porque deseas ser una de ellos. Ese día
cambia algo, sí, descubres que has estado demasiado tiempo en una cómoda e
insana vida sedentaria que ahora te impide avanzar muchos metros seguidos.
Dejando atrás los difíciles
(o no tanto) comienzos, tras un tiempo corriendo empiezas a comprender
rápidamente que #CorrerNoesSoloCorrer,
en ti se van produciendo muchos cambios. Te descubres mirando las etiquetas de
los productos que consumes, comparando calorías entre unos y otros; mides la
cantidad de alimentos que consumes a diario, quitas esa cantidad de cosillas
que están tan ricas y que en realidad aportan muy poco, sólo calorías, lees
cualquier artículo sobre alimentación para corredores, comienzas a ser
dietista.
Si eras de las apegadas a
las escaleras eléctricas y a los ascensores, los abandonas, y las escaleras se
vuelven tus aliadas, son un buen ejercicio de gimnasio y baratito. Si además
eras de las que llevaban el eslogan pegado de “no sin mi coche”, te ves dejándolo
aparcado cada vez más y recorres a pie esas zonas que antes te parecían
impensables, mientras te convences del así cojo fondo mientras voy a la compra,
a recoger a los niños al cole, a… Ahora eres además ecologista.
Claro, mucho trabajar la
piernas, pero ¿con el resto del cuerpo también habrá que hacer algo? Y vuelven
las pesas, los abdominales, lumbares, sentadillas… para compensar ¿en qué me
estoy convirtiendo? En un ser casi perfecto.
Y no sólo estás corriendo y
mejorando tu vida a golpe de zapatilla, vas cambiando otras cosas que también
andaban algo desajustadas en tu día a día. Sales a la calle contenta, con esa
sonrisa tonta que pocos entienden, sólo los que son de la misma especie, que
saben lo que significa, y ves que tu vida social mejora, ahora saludas a más
gente, incluso a la que no conoces de nada, te vuelves una buena relaciones
públicas porque en cuanto tienes oportunidad intentas convencer a quien sea de
lo maravilloso que es correr y de que tiene que probarlo, sin hablar de la
cantidad de corredores que añades como amigos, compañeros de kilómetros,
hermanos… una larga y entrañable lista.
Cuando logras hacer varios
kilómetros seguidos, te sientes feliz, te gusta lo que haces y deseas tenerlo
como un hábito en tu vida, vas descubriendo que mejor que pagar a un psicólogo
para resolver los problemas que tienes, o todo eso que no te gusta de ti…, te
pones las zapas y cuesta arriba… cuesta abajo… dándole vueltas al problema
consigues resolverlo o minimizarlo, o darle la vuelta y regresas mucho mejor,
pensando qué buen entrenamiento el de hoy, muy productivo. Y al llegar, te
miras al espejo y tu cuerpo empieza a darte alegrías, la carne mucho más firme,
el peso equilibrado, la piel más luminosa… acabas de volver de un tratamiento
de belleza genial, y barato, y sin tener que esperar a que te atiendan.
Correr mejora tu mente, tu
cuerpo, tu salud, te embellece, te equilibra, te relaja, te vuelve mejor
persona, te hace sentirte realmente feliz, aunque solo sea durante ese ratito
en el que nada más importa, solo tus piernas haciéndote avanzar por ese camino
que hoy has elegido.
¿Razones para correr?
Muchísimas, lo fundamental es que tú tengas las tuyas para hacerlo.
Saludos, abrazos, besos,
María
Caballero
@MCG66Madrid
#corrernoessolocorrer -
Operación Running Decathlon
Muy buenas reflexiones.
ResponderEliminarCada cual tiene un motivo para comenzar a correr y todos ellos son de alabanza.
Lo importante es que las personas se mantengan saludables, hagan algo que les gusta y se diviertan.
Si cumples todas estas premisas, el running termina enganchándote sin remedio.
Un saludo.
Muchas gracias, Emilio José, por leerme. Efectivamente cada uno hemos comenzado a correr por una razón diferente y lo que nos motiva a seguir cada día haciendo kilómetros puede variar de unos a otros, pero lo importante es querer estar cada día en este deporte. Y que engancha, lo sabemos muy bien...
EliminarGenial. Tal y como es.
ResponderEliminarMuchas gracias, me alegro de que coincidamos.
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