domingo, 23 de junio de 2013

Madrid ya es Olímpica


Sábado, 22 junio 2013 – 22:30 horas
 La Noche del Deporte

Nadie ignora ya que Madrid, mi ciudad, vuelve a la carga y nuevamente pretende conseguir ser ciudad olímpica en 2020.


Este sábado se celebró lo que el Ayuntamiento y el Diario Marca han denominado “La noche del deporte” una iniciativa para demostrar que aquí el deporte nos sale por los poros y en cuanto nos tocan un poco las palmas, otra cosa no, pero ganas le ponemos y nos lanzamos.
 
Más de 50.000 madrileños, según la organización, participamos anoche en las diversas actividades repartidas por toda la ciudad:

Voley playa en el parque de El Retiro, gimnasia y trampolín en la Puerta de Alcalá, salto de altura en Cibeles, basket 3vs3, tenis de mesa y simuladores de MotoGP en Colón, fútbol 7 en las Instalaciones Deportivas Canal de Isabel II, pádel en Golf Canal y fitness y simuladores de F1 en el parking del Santiago Bernabéu.

Yo participé en la carrera que tenía lugar en el Paseo de Coches de El Retiro a las 22:30 horas en la que coincidí con un buen grupo de amigos, la mayoría tuiteros y blogueros. Por las cifras parece que fue un éxito ya que tomamos la salida 30.000 corredores.

Se podía elegir entre dos distancias 5 y 8 Kms. El recorrido: Retiro, Alcalá, Cibeles, Recoletos, Colón, Castellana, Bernabéu (meta carrera de 5 Kms) y Castellana, Colón (meta carrera de 8 Kms).

Cada uno llevábamos un color de camiseta y nos agruparon por zonas para representar los colores olímpicos: azul, amarillo, negro, verde, rojo.

Las opiniones sobre la candidatura, como en todo en general, divididas, voces a favor y en contra. No creo en la frase tan bonita de la prensa que todos los ciudadanos apoyan Madrid2020. Hay quien teme en más deuda para nuestro Ayuntamiento, en que los recortes afecten a áreas ya dañadas en los últimos años y quiten más presupuesto de sanidad, educación, dependencia y lo dediquen a este sueño que sí es el de la gran mayoría, pero en mi caso al menos, con muchas reservas y no me lanzo a gritar “sí, las Olimpiadas aquí” porque lo principal es tener muy claro cómo se va a sufragar y si esa idea que nos venden continuamente del capital y la inversión privada es realmente viable.

Tuve mis dudas, lo reconozco, antes de lanzarme a darles el apoyo. Por encima de los titubeos quedó el que quiero confiar en que se van a hacer las cosas bien, que tras tanto rechazo como hemos sufrido vamos a conseguir ser la mirada del mundo durante unas semanas porque realmente lo merecemos, en eso sí que no tengo ninguna duda. Somos una ciudad muy abierta, acogedora con grandes cosas que mostrar y compartir y principalmente con ganas de tener buen deporte del que disfrutar, y zonas para poder practicarlo y nuestros atletas merecen luchar sus medallas en casa que ya está bien de ir a otros lugares con lo bonita que es esta ciudad.

Esta carrera fue muy diferente. Pistoletazo de salida, camiseta, dorsal único Madrid2020 y sin chip, ese detalle que puede parecer insignificante es el que permite correr junto a los amigos, no querer competir, disfrutar de la ciudad, de la noche, de la gente que pasa al lado con otro color pero igual de ilusionados.



Y allí estábamos (espero no dejar a muchos fuera de mención): Almudena Casas, Ana Fuertes,  Loli Cobo mis #mujeresquecorren, Miguel, Rai Zárate, José Luis (Johnny), Gonzalo Rincón, Alberto Barrantes, Marta Núñez, Mario Silva y su mujer, José Luis Lara y por supuesto Shin, al que no vi porque tenía tanto que fotografiar que cuando llegué a saber por dónde andaba ya con su cámara.

Pese a la idea inicial algunos se lanzaron a la velocidad, no pudieron evitarlo, e intentaron correr entre una muchedumbre y un calor que ponían el freno y nos dejaban claro que habíamos ido a apoyar no a por nuestra mejor marca personal.

El final de la noche fue en la cervecería la Fábrica, allí íbamos llegando por grupos, con nuestros colores y nuestra sonrisa porque habíamos cumplido, no nos pusieron el chip pero cada uno llevaba el suyo en la cabeza, estábamos compitiendo, no lo entendemos de otra forma, somos corredores y la satisfacción la teníamos todos en la cara al abrir la puerta y los gritos de los compañeros lo confirmaban al recibirnos, entrábamos como si hubiésemos ganado.





Ahora sólo queda esperar a que nuestros rivales sean peores opciones y que por fin tengamos nuestros Juegos Olímpicos en España, y si hay quien tiene duda que pregunte a todo el que ha pasado por esta ciudad si vamos a darlo todo, el que viene repite, señores, eso quiere decir, algo ¿no?

Si a alguien le parece pretencioso el título de este post que se venga por aquí unos días, verá que nosotros nacimos olímpicos, no hay nada más que darse una vuelta por un parque, una calle, cualquier zona un domingo por la mañana y descubrir cuántos olímpicos encontramos de tantas disciplinas diferentes.

Besos, abrazos y hasta otro día.


María Caballero
@MCG66Madrid

domingo, 9 de junio de 2013

El Espíritu de la Feria del Libro


Madrid, viernes 7 de junio de 2013, 6 de la tarde


Hacía más de cinco años que no pisaba la Feria del Libro de Madrid. Antes trabajaba frente a El Retiro y varias horas de algunos días eran para curiosear en las distintas casetas. 

Las dos cosas que más me gustan son una buena librería y una biblioteca y correr, claro, resulta que son tres. Ahora que tengo que trasladarme expresamente no acudo a la Feria, espero a necesitar o desear un libro e ir directamente a las grandes superficies.


En esas casetas hay lugar para todo. Libros prohibidos (por su precio) sólo al alcance de una minoría muy selecta. De cocina, poesía, de mujeres, esoterismo, ajedrez, caza, infantiles y, cómo no, deporte.

 




Este año había una buena razón para volver a aparecer por allí.

No sé si hacer una presentación en toda regla o dar por descontado que poca gente que corra, esté pensándolo o simplemente lo haga de forma esporádica no le conozca ya.

Por si hay despistados por ahí comencemos de forma ordenada.

Yo hace un año no tenía ni idea de quién era Javier Ramón González o más conocido por Espíritu González. Un día comencé a ver que respondía a muchos de los tuits que yo intercambiaba con varias amigas. Me pareció majo -lo reconozco- hasta que comencé a ver multitud de mensajes que hablaban sobre un libro que había escrito “De Patrulla con Filípides” y pensé que era algún comercial con ganas de vendernos su obra y lo que pudiese. Ahí perdí interés en ese espíritu. De una forma u otra seguía apareciendo, y descubrí que tenía un gran sentido del humor (malo), que era muy atento (peor) y que además era tierno y cercano (peligro) y de una atacada creo que me leí más de 100 tuits suyos, así, de golpe, sin respirar casi. Y apareció ese hombre que mereció mi atención.


Supe que era de Cartagena, policía, criminólogo, maratoniano, marido, padre, amigo de sus amigos, escritor y lo más importante y que no aparece en su biografía, un gran tipo.

Y me vendió su libro porque me apetecía mucho leerlo, el mismo día que le conocí en persona aquí en Madrid, el 25 de abril, cuando presentó “De patrulla con Filípides” junto a Javier Serrano autor del “Manual del buen corredor”. Ese momento está contado en mi blog en “El orgullo de ser runner popular”.


Y esa tarde charlamos de muchas cosas no sólo de correr. Principalmente de lo duro que es vender libros (y más en estos momentos en los que la cultura está siendo machacada y cuesta que esté al alcance de todos), sin una gran promoción a la espalda, sin ser una cara de la pequeña pantalla que venden aunque escriban con faltas de ortografía. Javier tiene que hacerlo a golpe de mensaje, dedicando muchas horas a hacerse publicidad él solo en las redes sociales, bueno, no tan sólo, porque detrás tiene a una mujer estupenda que es un apoyo increíble, Loli Olivares, a la que se le nota el orgullo, incluso sin hablar, ese libro es de los dos, porque luchan por él a diario. Y ya ha conseguido llegar a la segunda edición y continuarán creciendo las ventas porque corredores nacen todos los días y tendrán que leer este libro tarde o temprano.

En esa charla pensé que igual que se prepara un maratón él estaba preparando a diario la venta de su libro, con un método, esfuerzo, dedicación y kilómetros.

Y este viernes de junio, una nueva oportunidad de compartir un ratito con ellos: Caseta 59, Librería Deportiva Esteban Sanz. Javier no paró de vender, firmar, charlar con la gente, de muy diferentes edades, que se acercaban por allí. 
 

Y cómo no, ahí aparecimos un buen grupo de los tuiteros. Unos de visita, otros para adquirir “De patrulla con Filípides”: Carlos Siguero, Rodri Arcos Miguel Matías, Carlos Mascías, Belén Delgado, Rai Zárate, Loli Cobo, Eva Tomé, David Menéndez, Lola Gimeno que acudió con su hijo Hugo, la nueva generación de corredores, Raúl (Korrecaminos).

 











En esta breve estancia en la capital ha quedado con muchos más amigos y tuiteros, fuera de las horas de firma en caseta, porque no es una estrella que deja el boli, se dedica a otra cosa y otros le siguen promocionando su obra.

De su libro no voy a hablar -para eso su autor- hay que leerlo, sólo decir que no se resume en dos frases, como podría hacer con muchos de los más vendidos y que cada vez me asombra más que tanta gente les dedique su tiempo. En éste hay miga, a cada uno nos va a dejar una huella diferente, nos va a conmover una frase distinta, pero a todos los que ya hemos pasado por sus páginas nos ha hecho pensar que lo que hay escrito en muchas de esas líneas no sólo le pasa a él… que cada uno descubra lo que tiene en común con este Espíritu González.

A Javier y a Loli espero verles muy pronto.

Al resto abrazos, besos y hasta la vista.


María Caballero
@MCG66Madrid


 







lunes, 20 de mayo de 2013

Mi segunda Carrera Liberty


Madrid, 19 de mayo de 2013 - 9 horas








Es difícil hacer una crónica de una carrera que no sea: llegué, corrí, me fui. Para quien participa, cada una de ellas -por muy parecidas que sean- tienen algo especial, ese detalle, ese esfuerzo o esos compañeros que la hacen muy diferente de las demás. Contado puede parecer más de lo mismo.

Esta prueba es distinta por muchas cosas. Para empezar por algo el lema de “una meta para todos”. Para mí que tengo piernas, en buen estado, creo, y estoy entrenada puede ser habitual asistir. Lo realmente heroico es aparecer con una silla de ruedas, que cuesta montarla, ajustarla, prepararla y correr con ella. En la Liberty los verdaderos protagonistas son ellos y los discapacitados que participan más tarde en su carrera de la superación. Y los niños, que desde tan temprano se van metiendo en este mundo: de los chupetines a los juveniles.

Tras Mapoma, no estoy en absoluto en condiciones de volver a meterme en este lío. Lo sé, me da igual y me inscribo. Me apetece realmente estar y más por la gente con la que voy a coincidir esta mañana.

El sábado antes vuelvo a ponerme nerviosa. No encontrarme al 100% me hace estar insegura.

A las 8:15 hemos quedado delante del Palacio de los Deportes un buen grupo para hacernos la foto de familia, prepararnos y darnos ánimos. A la cabeza Cristina Mitre y Tamara Sanfabio y algunas #mujeresquecorren: Almudena, Belén, Loli, Begoña, María Luisa, Annunziata, Irene, todas con nuestro dorsal solidario de http://www.unoentrecienmil.org/. Y por supuesto también los compañeros Roberto Lanzas, José Luis (Johnny) y Rai que todavía no corre por su lesión pero viene con cámara y móvil para tener un buen montón de fotos.






 






















Mientras estamos esperando a juntarnos todo el grupo, como es habitual y de esperar, Shinichi Sasaki en la Plaza, nos atrapa a todos los presentes con su objetivo, desea suerte y desaparece tirando fotos como quien reparte pétalos en una boda. En Facebook tiene hasta de los baños.



Llevamos ritmos diferentes entre nosotros y nos vamos colocando en nuestros cajones respectivos. Al lío.

La experiencia me ha enseñado que si quiero conseguir una marca debo colocarme en un cajón anterior al mío. No todo el mundo es consciente de lo que puede o va a hacer y la salida está llena de compañeros que no siempre pueden arrancar al máximo al pistolazo y entorpecen un poco. Me sitúo en el de menos de 40 minutos. Puedo salir fuerte, avanzar medio kilómetro y cuando ya no molesto a nadie agarrar mi ritmo.


Un minuto de silencio por los atentados de Boston.

Cinco… cuatro… Comienza lo bueno.

Nada más salir al grito de #mujeresquecorren veo a Tamara compañera de todas las quedadas que me agarra del brazo y me desea suerte. En eso que Johnny pasa como un rayo me dice adiós con la mano. Va lanzado.

El comienzo bueno. Las sensaciones no van mal, me relajo y empiezo a confiar e incluso disfruto. En el km 3 a la espalda un vozarrón me saluda. Carlos Mascías, el famoso, Doc para todos los tuiteros. Un placer compartir con él varios metros. Va fuerte y corre con seguridad, me gusta su estilo.

Durante los kms 4 y 5 me voy fijando un poco en la gente. Al lado llevo a uno que no para de hablar, ¡qué energía! El amigo no abre la boca pero él incansable, comienzo a alejarme porque me bloquea y me cansa su chácara.

Nada más pasar el avituallamiento, que no recojo porque en esta distancia no lo necesito, la cadera me suelta “te digo que nada de velocidad y ni caso”. Comienza a torturarme. La subida de Concha Espina a nivel principiante, temo que no supero el km 6 y el 7 ya me parece inalcanzable. Por una lado el no tenías que haber venido… por otro el orgullo, la rabia, la mala leche que me empujan hacia delante… Respiro y me acuerdo de Carlos, mi profesor de taichí y su “el cuerpo no es nada. Somos cabeza. Ella manda” y así sin resultarme nada sencillo supero el 6. Ya en el km 7 sí veo el final. En este punto la carrera vuela, siempre es igual, hay que agarrar el ritmo o morir. Si uno se va quedando descolgado en este instante empieza a hundirse porque ver riadas de gente superarte duele. Me vuelvo a ver fuerte, ya me olvido de mejorar marca, incluso ni sé si voy a mantener la que tengo.

El km 8 me resulta más o menos sencillo comparado con lo anterior. En el 9 intento volver a correr rápido por esa maldita manía que me ha entrado en esta ocasión de conseguir mejor tiempo. Creo que llevo cara de fastidio pero ver a Rai a pie de carretera, cámara al frente me hace sonreír y pensar lo grande que es este hombre que justo se lesiona y viene a ofrecernos una buena foto de nuestra llegada. Y me da igual disminuir la marcha para saludarle. 

Del km 9'5 a la meta corro con todas mis ganas y ahora que no me duele nada se termina la fiesta y cruzo la línea.


Los que corrimos Mapoma todos con nuestro minuto de más en nuestras marcas pero lo gracioso es que llegamos sonriendo al punto de encuentro. A lunes, a mí el tiempo oficial de 51:14” me pone muy contenta, por cabezota he sufrido como pocas veces, por testaruda disfruté de una mañana genial con un montón de gente a la que aprecio, ya si eso otro día consigo superar mi mejor marca personal.


Al aparecer Pablo Villalobos y Tamara Sanfabio (que es la quinta clasificada en mujeres) para despedirse descubro que tanto a populares como a profesionales nos ocurre lo mismo, hay días de buenas y de malas carreras. Es inevitable.










Los ganadores de la prueba Chema Martínez 29:58” y Diana Martín 34:55” y en sillas de ruedas Roger Puigbo 22:45” y María Isabel Simón 1:00:49”.

Cierro, me despido y me dispongo a hacer un circuito de fuerza y pesas. Y mañana, sin falta, comienzo mi plan para bajar de 50 minutos los 10kms. porque ésta va a conseguir hacer como poco 48 minutos en alguna carrera, si un maratón no ha podido conmigo 2 minutos no me van a vencer.

Hasta la próxima.

María Caballero
@MCG66Madrid 







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